Para la salsa de yogur necesitáis muy pocos ingredientes y casi nada de tiempo para su preparación. Una salsa con un sabor estupendo que puede añadirse a ensaladas, pastas, bocadillos y otros platos vegetales o de carne y pescado que prepararás en tu cocina.

Recuerda que las salsas caseras deben consumirse en pocas horas o días, no tienen una fecha de caducidad tan extensa como las salsas que se compran en el supermercado. Es aconsejable prepararlas y consumirlas en el momento o pocas horas más tardes (dependiendo de sus ingredientes).

Ingredientes:
Yogur natural
1 diente de ajo pequeño
1 pizca de pimienta negra molida
Un poco de perejil muy picado
Un poco de menta fresca ( hierba buena o similares)
1 cucharada de aceite de oliva
El zumo de 1 limón pequeño ( o la mitad de 1 limón grande)
Una pizca de sal

Elaboración:
Para elaborar esta salsa de yogur lo ideal es que todos los ingredientes (salvo el aceite) se conserven al menos unas horas ne la nevera.

Colocar en un bol el yogur y remover con una cuchara de madera o una varilla de batir, pelar y picar el ajo finamente y añadirlo al yogur, agregar el zumo de limón poco a poco mientras se mezclan los ingredientes, añadir la menta y el perejil todo bien picado, agregar el aceite, tras un par de minutos de mezclar todos los ingredientes salpimentar bien y seguir mezclando un poco más hasta que quede una salsa de yogur con un color similar a la crema de leche y una textura como la mayonesa.

Para que la salsa de yogur casera guarde bien su sabor y el buen estado de sus ingredientes, es aconsejable que se conserve en la nevera hasta el momento de servir.

Nota:
La salsa de yogur común no lleva perejil, a mí particularmente me gusta añadirle este ingrediente porque le da un toque bastante especial, además de que es perfecto para cuidar nuestra salud un poco más.

Es una receta sencilla y económica totalmente aconsejable para personas a las que les encanten los alimentos con un sabor particular y que quieran disfrutar de una rica comida muy casera.