Según se puede destacar de diversas historias conocidas a nivel mundial, el origen del tenedor nos lleva al siglo XI, en un primer momento y aunque el uso parecía ser para lo mismo que para lo que se utiliza actualmente, el tenedor de ese siglo no tenía más que forma de pincho y un diente, nada que ver con lo que conocemos en la actualidad.

Otras historias dejan claro que ha sido la realeza la causante de que el tenedor esté a día de hoy en nuestras mesas, la Princesa Teodora, hija del Emperador Constantino Ducas, de origen Bizantino, solicitaba la fabricación de este producto para su mesa con la intención de dejar de comer con las manos.

Como era el tenedor de antaño

Al parecer el tenedor de antaño era rechazado de forma generalizada, las personas no tenían experiencia ni interés en utilizarlo y esto causaba revuelo a la hora de tener que utilizarlo. Tanto así que se consideró durante un tiempo “utensilio diabólico”, su uso llego a ser totalmente diferente al motivo por el que había sido fabricado, se utilizaba a modo de pincho para rascarse, tocarse entre los huecos de los dientes o como un simple mondadientes.

Pese al rechazo general del uso del tenedor, la Princesa Teodora, firme a su propósito y tras su casamiento, decide tomar en cuenta que el tenedor debía ser un utensilio obligatorio en las mesas de la corte y por ello trata de concienciar a modo de imposición a todos los que debían utilizar el tenedor para comer durante las comidas y cenas.

Una princesa tan sofisticada y refinada, rechazaba por completo comer con las manos, por lo tanto, el tenedor debía ser absolutamente necesario, en aquella época el tenedor (según cuentan era de oro) fue conocido con el nombre de Fourchette, lo que en traducción literal vuelve a traer a nuestras mentes la palabra Pincho.

El uso del tenedor por Europa

Entre finales del siglo XVIII y comienzos del siglo XIX, el descubridor y afamado conocido viajero Mr. Thomas Coyat, de origen británico, conocida en uno de sus tantos viajes por tierras de Italia, el tenedor, un pincho que no escapó a su mirada e interés y que decidió llevar como utensilio de cocina realmente importante para Inglaterra.

Enrique III en tierras francesas, estableció códigos de buenas maneras a la hora de comer, trazando normas y consejos de buena conducta para comer con una mayor elegancia y sin necesidad de tocar tanto la comida con las manos.

La continuidad de la historia del tenedor hasta la actualidad

EL uso del tenedor también fue descubierto con gran interés en Venecia por Carlos V de Francia y también se maravillaba del uso de este objeto, aunque en esa ocasión su propia fama de persona afeminada daba a entender el interés por un utensilio de estas características.

A España el tenedor se utilizaba de manera general ya en el siglo XIX, aunque ya se conoce su uso en el país de data del siglo XIV.

EL tenedor pasó de tener un solo pincho a tener dos pinchos y de ahí a tres puntas (el utensilio diabólico). El Emperador Carlos V fue uno de los que más lo utilizó, al igual que Felipe III ya en el siglo XVIIi.

El tenedor y su fabricación industrial

La fabricación industrial del tenedor data de comienzos del siglo XIX en Barcelona. Un instrumento que lejos de ser diabólico se usaba ya en la gran mayoría de casas y palacetes de aquella época.

Bueno hasta aquí nuestra clase de historia que ha sido recabada de varias fuentes de información para conocer un poco más de donde proviene uno de los utensilios de cocina que más usamos en nuestras vidas en la actualidad.

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