Esta tarta es muy jugosa, fácil de hacer y está hecha tan solo con 4 ingredientes (almendras molidas, azúcar, huevos y la ralladura de un limón), con la tarta de almendra casera sorprendes a todos tus invitados, no necesitas apenas utensilios de cocina para hacerla por lo que mancharás poco. Recuerda añadir un par de ingredientes más para preparar el merengue casero u otros ingredientes con los que decidas decorarla.

El sabor de la almendra está muy relacionado con el otoño y el invierno, especialmente con las celebraciones de Navidad, pero por su rico sabor y lo bien que aguanta en la nevera, es un postre que se puede tomar en cualquier momento del año.

La tarta de almendra casera no falta en casa en los días de frio o en las celebraciones navideñas. Para su presentación la puedes decorar con baño de azúcar dibujando tiras diagonales o preparando un rico merengue casero, si te decides por el merengue,  coloca una fina capa de merengue y pásale un soplete para darle toque de color.

Ingredientes:
1 bolsa de Almendras Molidas (250 gr.)
1 Taza de Azúcar
5 Huevos
1 Limón

Elaboración:
Precalienta el horno a una temperatura de 180º

En un bol, mezcla el azúcar con las almendras y la ralladura de un limón, después añade los huevos y mézclalo bien.

Engrasa un molde con mantequilla y añade la mezcla, introdúcela en el horno por unos 30 minutos aproximadamente, hasta que la tarta de almendra casera esté dorada.

Déjala enfriar por completo,  decórala con azúcar glass y ya tendrás una jugosa tarta de almendra casera para servir.

Nota:
La tarta de almendras casera es una de mis favoritas, cuando voy a comer fuera es mi primera elección como postre, pero su sabor es mucho más rico todavía cuando la hago en casa, dándole ese toque de sabor personal y decorándola tal y como a mi me gusta.

Recuerda que para que tenga su sabor ideal, la tarta de almendra casera debe tomarse fria, esperar a que enfríe de todo la tarta de almendras antes de decorarla con el azúcar glass porque de lo contrario el azúcar se humedece, esperar igualmente si la váis a decorar con merengue casero o con baño de azúcar.

La temperatura depende mucho de la potencia de cada horno, el truco de esta tarta es dejarla hasta que esté dorada, no lleva levadura por lo que no va a crecer en el molde pero quedará muy jugosa.